Riego eficiente: otra manera de cuidar el agua
Llega la primavera, los primeros calores, las plantas brotan y las necesidades hídricas son cada vez mayores. El agua es un elemento esencial en el desarrollo de las plantas, ya que a través de ella absorben los nutrientes de la tierra. Pero así como la necesitan para vivir pueden morir por exceso de ella. Antes de que los canteros se conviertan en impenetrables es conveniente revisar el sistema de riego que tenemos instalado para evitar que algunas zonas se inunden y otras permanezcan secas.
En un jardín, el riego debe implementarse en función del tipo de clima y el suelo del lugar. Por ejemplo, en jardines protegidos o en pequeños microclimas, existe una evaporación mucho menor que en sitios abiertos y ventosos. De igual modo, la retención de agua es mucho mayor en un suelo arcilloso que en uno arenoso, donde la necesidad de agua es superior.
Por otra parte, tanto el césped como cada planta tienen requerimientos completamente diferentes de acuerdo con la categoría a la que pertenecen: árbol, arbusto, herbácea, anual. Por ese motivo, en muchas oportunidades, la instalación de riegos automáticos es deficiente, ya que en algunas ocasiones puede resultar escaso y en otras, ahogar las plantas. El riego manual es muy recomendable en esta época no sólo porque nos acerca a las plantas y nos ayuda a detectar si presentan algún problema, como una enfermedad o una plaga
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Consejos a la hora de regar: . Compre una manguera con un largo que le permita llegar a todas las esquinas, o instale canillas en el jardín y los alrededores de la casa.
. Riegue por la mañana bien temprano en primavera y el otoño, y por la tarde o noche en el verano, de manera que las plantas amarezcan bien hidratadas.
. Evite regar en las horas de pleno sol, ya que habrá mucha pérdida por evaporación.
. Trate de regar pocas veces, pero con más intensidad. Esto contribuye a que las plantas desarrollen raíces más largas, que servirán de mejor sustento en épocas de sequía.
. Riegue directamente hacia las raíces: las plantas no necesitan que les "laven" las hojas. Además, si se riegan las hojas, la pérdida por evaporación es mayor.
. Tenga en cuenta que las plantas necesitan agua de manera vital durante los primeros dos años, luego de ese período son casi autónomas: el agua las ayudará a crecer, pero podrán soportar largos períodos de sequía. Los canteros de herbáceas y los de la huerta deberán regarse durante la primavera y el verano con regularidad.
. Al igual que las plantas, el césped necesitará agua cuando esté recién sembrado o plantado. A medida que se establezca, podrá tolerar mejora la falta de agua. En ese momento, se pondrá marrón, pero reverdecerá con una lluvia o el riego.
. El riego por goteo, además de permitir un riego muy eficiente ya que casi no hay desperdicio por evaporación, es económico, fácil de instalar y de mantener. Conviene instalarlo cuando los canteros están sin brotar, ya que la superficie está más a la vista y luego se cubrirá con las plantas. Además, hay que contar con un kit de reparación (niples, codos, tés) para las posibles roturas que pueden producirse con las palas u otras herramientas. La unión se fija con una vuelta de alambre galvanizado.