Plantemos un árbol
En la Argentina, el 29 de agosto se celebra el día del árbol; durante todo el mes, distintas organizaciones no gubernamentales te invitan a realizar plantaciones reales y virtuales. Aquí te pasamos los datos para que te unas a alguna de esas iniciativas. También te mostramos un paso a paso para que te animes a plantar uno en tu casa.
Revertir el cambio climático también depende de nosotros. Acciones mínimas como reducir el uso del papel, de las bolsas del supermercado y del auto marcan una diferencia. Plantar un árbol exige un trabajo más arduo y algunos recursos extras, pero no sólo mejorará la calidad y las condiciones del aire y la conservación del agua, entre otras muchas ventajas para el planeta, sino que también nos gratificará personalmente cuando podamos disfrutar de su sombra.
Aunque en la Argentina no hay datos sobre la cantidad de árboles que se plantaron en los últimos años, sí se sabe sobre muchas organizaciones no gubernamentales que tomaron esta acción como misión. Podés unirte a ellas de manera virtual y económica, a través del
Banco de Bosques , por ejemplo, o ir personalmente a la Reserva Ecológica de la Costanera Sur a plantar especies autóctonas; no es necesario llevar herramientas. Para más información ingresá a
Tree Planting .
Paso a paso 1. Quitar la cobertura vegetal de la superficie (pasto) del sitio elegido, limpiando un círculo de aproximadamente 1m de diámetro.
2. Cavar un hoyo de forma cilíndrica. El diámetro será de unos 15 cm mayor al del pan de tierra o raíz de la planta en toda la vuelta (15+15=30cm totales). Debe quedar un espacio libre en toda la circunferencia en el que cómodamente entre una bota entre el pan y la pared del hoyo. La profundidad del hoyo será de 20cm más que el alto del pan-terrón-raíces de la planta.
3. Al cavar el hoyo, la tierra superficial de mayor fertilidad -hasta 20cm ó 30cm- se acopia al costado del hoyo (montículo A). La tierra de mayor profundidad y menor fertilidad se acopia separadamente (montículo B).
4. Presentar la planta enrasando su cuello con el nivel de profundidad. Verificar y corregir el ancho y la profundidad del hoyo. Retirar la planta. Hincar a golpes una punta-barreta en el sitio donde se colocará el tutor. El sitio del tutor es a barlovento de los vientos predominantes y separado unos 15cm del tallo.
5. Clavar el tutor enterrándolo con unos golpes en el agujero preparado anteriormente. Aplomarlo bien y apisonarlo firmemente con el fierro barreta.
6. Aportar tierra en la base del hoyo (del montículo B) y apisonarla con la planta del pie. Presentar nuevamente la planta para verificar que el cuello quede al nivel original del suelo. Agregar o sacar tierra según sea necesario y volver a apisonar con el pie.
7. Despojar de su envase o envoltorio a la planta con cuidado, con la ayuda de una navaja, evitando que se rompa el pan de tierra y colocarlo con cuidado. Las plantas de raíz desnuda se colocan tomando los propios tallos.
8. Aportar tierra del montículo A hasta llenar la mitad del hoyo. Cuidar de no tocar el pan de tierra o lastimar las raíces. Completar con tierra el hoyo (con lo que resta del montículo A y con lo del montículo B después) hasta enrasar. Apisonar.
9. Atar la planta al tutor con hilo de nylon grueso. Entre tutor y tallo, cubrir la distancia con el hilo enroscado en sí mismo para evitar lastimaduras.
10. Regar copiosamente -riego de asiento- e inundar la olla (30cm). Repetir el riego a los tres días.
11. Tapar la olla con chip o con cama de caballo. Colocarlo formando un plato de 1m de diámetro por 15cm de espesor. Con esto se evita carpir la olla, práctica muy utilizada por tradición pero que no es conveniente.