Una terraza fresca en medio de la ciudad
La naturalidad de las plantas le da un aire renovado a esta terraza ubicada en una antigua casona de Barrio Parque.
OBRA terraza y patio urbanos | LUGAR BARRIO PARQUE | PROYECTO DE PAISAJISMO SOTO - GIL BELLONI | AÑO DE EJECUCIÓN 2008 | SUPERFICIE 106 m² | Fotos: Ángela Copello
El contexto. Esta casa se encuentra en Barrio Parque, Buenos Aires, un entorno privilegiado por la uniformidad arquitectónica, el arbolado de la calle y los jardines meticulosamente cuidados que se adivinan desde afuera. Es el enclave perfecto para vivir en plena ciudad, pero rodeados de la frescura y naturalidad que dan las plantas.
La casa es un ejemplo típico de la arquitectura francesa de principios del siglo XX. Cuando los dueños la encontraron, había espacios desaprovechados, una circulación muy complicada y prácticamente no había jardín. Inmediatamente pusieron manos a la obra, que duró más de 2 años, y de aquella casa sólo quedó la fachada.
Las paisajistas fueron convocadas en la etapa del planeamiento del jardín, ya que es muy enriquecedor el intercambio de ideas con los arquitectos y trabajar el adentro y el afuera con un mismo lenguaje. Los requisitos fueron crear un espacio funcional y de disfrute, pero armonioso con el entorno y el estilo de la casa (líneas que respetaron pero estilizaron del estilo antiguo, molduras, grandes aberturas).
En la planta baja, el patio tiene una pileta cuadrada, súper moderna, que domina el lugar y es eje visual desde la recepción de la casa. Era necesario crear un espacio que aportara verde y diera el efecto de disimular las altas medianeras. Por otro lado, el pedido fue generar un espacio para las reuniones con amigos, y poder vivir el lugar, no sólo tenerlo de vista.
En la planta alta, el dormitorio principal da hacia una gran terraza, y el requisito fue crear un espacio para tomar sol y poder estar al aire libre.
La propuesta. Con la casa remodelada, el proyecto partió de ese nuevo "look", fresco y contemporáneo. Se propuso un diseño formal y muy simple para acompañar la arquitectura, poner un toque de verde y contener los muebles especialmente diseñados para el lugar.
Se utilizaron pocas especies, sólo verde y blanco como colores, y se jugaron con las formas que pueden obtenerse de las plantas y sus diversas texturas. También se dio un toque de romanticismo con algunas flores y especies con perfume.
La entrada en la vivienda es muy formal, con una escalera que precede una gran puerta de hierro negro, original de la casa. Se enmarcó con macetas cónicas con buxus recortados en forma de bocha. Hacia la izquierda, la vista desde el living es un cantero donde "juegan" tres triángulos: dos de buxus recortados y el del medio de rosas ‘Iceberg’. Alrededor, una franja de pasto y paredes de olea texana se desprenden de las enredaderas (rosales blancos y jazmines).
En la planta baja había un espacio monocromático, reducido y con medianeras muy altas. Se plantaron cuatro ejemplares de taxus, ubicados estratégicamente. Con ellos, acompañando su verticalidad, se "ablandaron" las medianeras.
También se plantaron enredaderas (enamorada del muro y ampelopsis). Así, se incorporó el verde de una forma simple pero efectiva, y con el correr de los años serán paredes totalmente verdes que darán más profundidad.
Las líneas horizontales fueron marcadas con jardineras de oleas texanas recortadas, plantadas en línea y con el cantero de dietes vegeta que rodea la pileta.
Varios grupos de buxus en forma de bocha, colocados en macetas cónicas de diferentes alturas, se repiten para lograr integración y ritmo. A su vez, "cortan" la dureza de las líneas rectas del resto.
Como la premisa era disfrutar el lugar con amigos, se ubicaron sillones cómodos, muy simples y modernos, de color gris, como el de las macetas, y en la gama de las aberturas y rejas.
En la planta alta, la prioridad era un lugar confortable para tomar sol, desayunar, leer. Se logró con enormes camastros, una ducha, reposeras y una mesa con sillas.
La base son oleas recortadas, buxus bocha dan ritmo y forma y unos naranjos y dietes aportan perfume y movimiento.
La realización. Como la casa estaba en la última etapa de remodelación cuando se empezó el proyecto, se pudo trabajar en conjunto con los arquitectos. De esta forma fue posible calar el solado para hacer los canteros para los taxus y el cantero en el perímetro de la pileta. El resto fue trabajado íntegramente en macetas. Una vez que todo estuvo limpio y libre para trabajar, la obra se realizó en dos días.